experiencias,  operaciones,  postoperatorio

Postoperatorio, 30 dias después

Esta es la ultima foto que me hice a mis piernas antes de despedirme antes de darle la bienvenida a una nueva etapa.

No es fácil expresar en pocas palabras, a modo resumen, lo que estos 31 dias tras operarme el 5 de Mayo con Noemi Gonzalez y Ana Torres en la Teknon.
Ha sido una montaña rusa de emociones, y una experiencia de sensaciones que no me imaginaba. A día de hoy, aun no puedo caminar bien, camino un poco como una abuelita de 90 años, e intento ir a caminar todo lo que pueda, lo difícil es hacerlo sola, porque en los tiempos que corren, con mi familia a 900km de mi casa, mi pareja trabajando en horario de tarde, y los amigos con hijos y trabajos con horarios imposibles, se hace difícil estar acompañada, y mi madre solo pudo quedarse dos semanas, que fueron los días que mas ayuda necesité.

Tengo mil historias en instagram que he pensado recopilar en algún vídeo para colgarlo en YouTube, y también lo contaré de manera mas extensa en un libro-diario que llevo escribiendo unos meses, aunque confieso que éste mes no he abierto ni el archivo, ya que emocionalmente, no me encontrado lo suficiente inspirada para escribir, aunque éste blog y el apoyo de las chicas afectadas de lipedema que me inscriben por instagram está siendo de mucha motivación para mi.

Todo hay que decir que mas o menos me lo esperaba, formo parte de un grupo de WhatsApp con otras chicas que han contado su experiencia tras operarse, y esto es como los partos, no hay dos iguales, hay algunos parecidos, y otros que no tienen nada que ver, así que yo me esperaba cualquier cosa.

Todo comenzó, como he comentado antes, el 5 de Febrero a las 6 de la mañana, cuando ya estaba ultimando los detalles para subirme al coche conducido por mi chico hacia la Teknon. Una vez allí, y finalizando toda la burocracia papelística, me metieron en una habitación provisional. Me puse el pijama característico y unas braguitas de red que rozaban el diseño de encajes de victoria secret versión aliexpress jajaja.

De ahi me pesaron (103kg), con ganas de tomarme mi café y mi aguacate para desayunar. Me metieron en quirófano, en área restringida y allí estaban Noemi y Ana. Me pintaron las piernas, me echaron una pequeña bronca por no haber perdido mas peso. Luego vino el anestesista, me puso la mascarilla, me dijo que es posible que me notara rara, y en ese momento empecé a experimentar la sensación de estar borracha o dormida, algo que no sentía desde mis años de juventud en los que salía de fiesta.

antes y después de quirófano
antes y después de quirófano

Recuerdo estar consciente, y notar una leve molestia en algunos momentos, pero me dormía, y me despertaba con la voz de batman, (el chico anestesista que tenía un gorro de batman) me pedían ayuda para darme la vuelta, y mientras cuando iba estando algo consciente les decía, ¡hacedme fotos!
No fue anestesia general, ni epidural, fue sedación.

Cuando me quise dar cuenta, ya me estaban subiendo las medias de tejido circular, miré el reloj, eran las 12 en punto, les dije «¿os ayudo a subir las medias?» pero no podía, se reían «¡mírala que mona queriendo ayudar!» y es que sé lo que es subir esas medias… ¡¡esas malditas medias que no estiran casi nada!! consiguieron subirlas aunque ni del todo, me vendaron y entonces Noemi, se acercó a mi, me toco la cabeza y me dijo algo como: «Pues ya está, peliazul, ya hemos terminado»
De ahí, pasé a la sala de despertar, hice mucho pis, me controlaron no sé cuantas cosas mas, y yo solo pedía poder desayunar mi café con leche de almendras y mi aguacate, y me decían que no podía comer aun, debí decirlo mucho, porque cuando el celador me sacó para llevarme a la habitación me dijo «¿ya has desayunado tu aguacate y tu café con almendras?» ¡jajajaja!

los 6,2L que me quitaron

Una vez en la habitación, allí estaba mi madre, mi novio y una de mi mas mejores amigas, Esther. Lo primero que noté es lo poco que me pesaban las piernas cuando las elevaba un poco, a día de hoy ya he olvidado esa sensación, pero ese primer momento, aun vendada, era como «wow» y era normal, me sacaron nada mas y nada menos que 6,2L o quizás algo mas, aquí tenéis la foto, cada bolsita son 3L.

Me trajeron algo de comida blanda, sopa, jamón dulce y yogurt, y yo tenía unas ganas tremendas de comer comida en condiciones, algo de pescado, una ensalada de las mías, carne, lo que sea pero consistente! Esa noche ya comí algo mas, por suerte les dije que no comía gluten ni lactosa, no soy alérgica, pero ya me veía venir el bocadillo, y yo quería comer bien! aun así, se escaparon unas galletas maria para la merienda, que se comió mi madre. Por la tarde vino a verme Ana Torres, para ver qué tal estaba, para contar cómo había ido todo, tenía ganas de ver las fotos pero se había dejado el móvil, así que me as mandó unos dias mas tarde.

casi recién llegada a la habitación

Esa noche la pasé fatal, porque las medias de tejido circular me apretaban mucho, mucho, muchísimo los pies, ya me quedaban apretadas de antes, así que imaginaros hinchada y vendada, era una tortura. Me dolía la parte superior del talón como si tuviese un callo y estuviera caminando, me pinchaba muchísimo, tenía la sensación de tener un pliegue de las medias o de la venda. Para colmo me vino la regla, aun no había ido al baño, me sentía muy hinchada y eso me hacía sentir más débil aun, por lo que no podía casi ni levantarme a hacer pis del mareo, y me daba mucho asco hacerlo en la chata. Si no llega a ser por la regla seguro que hubiera estado mejor.

Logré dormir gracias a las drogas que me iban inyectando, con la paciencia y compañía de mi madre por la noche en aquella habitación que mas que un hospital, parecía un hotel, y con la paciencia de las enfermeras cada vez que las llamaba y al final no me atrevía levantarme, hasta que lo conseguí.

Noemí me vino a ver por la mañana, me cambió las vendas ya que habían sangrado mucho sobre todo la pierna derecha porque al parecer habían tocado alguna venita, pero me dijeron que apenas sangré nada de lo consistente que estaba la grasa. Y entonces pude ver por primera vez la forma de mis tobillos con las medias, ¡fue impactante! Tras darme el visto bueno, me dijo que podía irme a casa, pero que primero caminase un poco por el pasillo del hospital. Logré caminar sin marearme, me veía bien para irme a casa, así que me vestí, le pedí a mi novio que me trajera unas braguitas de bikini con lacitos en los lados para poder quitarme las braguitas ortopédicas ya que no podía quitarme las medias ni las vendas, y así pude ponerme la compresa y sentirte limpia, con la ayuda de mi mami. Me trajeron una silla de ruedas para bajar a la entrada del hospital y me fui para casa.

momento en el que me quitaba las vendas en casa a las 48h
momento en el que me quitaba las vendas en casa a las 48h

Los primeros dias en casa no podía ni levantarme del sofá ni de la cama sola, me dolía a rabiar, me tenían que impulsar. A las 48, me metí en la ducha, me quité las vendas tirada en la cama, y las medias me las quite dentro de la bañera mientras mi madre con toda su paciencia me iba echando agua tirando a fría, por si hubiera algo de sangre pegado al tejido (que lo había). Perdí la conciencia unos minutos en el interior de la bañera donde estaba sentada un taburete especial que compramos. Suerte que mi novio me sujetó, yo sentí que me había quedado dormida y que había tenido un sueño de 3horas, pero nada, no fueron ni 3 segundos. No me duché completa porque estaba muy mareada, así mi madre me lavó tirada en la cama, como si fuera una abuelita.

Le cogí miedo a la ducha, y es que lo cierto es que me mareaba, me sentía frágil, y no ha sido hasta hace algo mas de una semana que me ducho sola, pero las dos primeras semanas han sido muy duras, lavarme el pelo era todo un logro los primeros dias.

Foto hecha antes de quitarme los apositos, ya empezaban a salir los hematomas

Me dijeron que había que caminar mucho, y los primeros días aprovechando que estaba en casa mi madre y mi novio, salimos a dar vueltas, y se ve que caminé mas de lo que debí porque tenía las piernas super hinchadas cuando fui a ver a Noemi y a Ana a la semana siguiente a la consulta. Había ido a Barcelona varias veces para comprar la faja de Voe, ya que las de tejido circular eran una tortura sobre todo por el dolor de pies. Había ido a la doctora de cabecera, etc.. así que tuve que hacer voluntad y estar varios días tranquilita, con las piernas hacia arriba y caminando menos. Me recomendó tomar algún tratamiento natural de dietética con alcachofa para que bajase la inflamación durante solo una semana, que bebiese mucha agua y comiera mucha proteína. Y eso me ayudó bastante. Una semana más tardé me recomendó tomar seguril para bajar más aun la inflamación, y como me volvió a venir la regla, lo tomé durante 5 dias, y lo cierto es que perdí casi 2kg de peso, actualmente estoy en 97.

una de las fotos que puedes encontrar en mi cuenta de IG donde documento mi recuperación

A día de hoy sigo comiendo bien y sano adaptándolo a mi estilo de vida, recibiendo masaje drenaje linfático manual que hice desde las 48h tras mi primera ducha, haciendo 3 a la semana, luego 2 a la semana, y la semana que viene ya haré solo uno, y si veo que necesito mas, lo haré, aunque la verdad es que la inflamación ha bajado muchísimo. La masajista la tengo muy cerca de casa, a menos de 500 metros, así que me ha venido genial para ver el tiempo que voy tardando, desde el primer día hasta ahora. Cada vez camino más rápido, pero aun me cuesta.

Y ahora lo que siento es dolor en la articulación en la pierna derecha al caminar, los gemelos por la parte de atrás, y cuando me toco las piernas es como si aun tuviera un cardenal aunque no se aprecie casi nada, pero como me dice Angels Codina, mi masajista, por dentro están sucediendo muchas cosas que tienen que sanar. Y Noemí también me dijo, que es como si me hubieran dado una paliza por dentro. Que se tiende a creer que es una operación sencilla, pero es algo que hay que tratar como algo importante, suceden muchas cosas en el cuerpo, y realmente es de un calibre importante.

Así que ahora sigo dando mis paseitos, y haciendo de vez en cuando algo de bicicleta estática en casa sin forzar. Me he apuntado a la piscina municipal que tengo a 600 metros de casa, así que en cuanto me den permiso ¡allí estarte dándolo todo!

La 1ª vez que me depilé tras operarme, un día antes de escribir éste articulo

Y eso es todo en general, sin mencionar los altibajos emocionales de estar todo el día en casa sin poder moverte, de estar sola, de que te vengan a la mente las creencias de que estas sola, de que nadie se preocupa por ti, fruto de el desajuste de hormonas y de cómo te afectan las conversaciones que sin querer despiertan antiguas heridas que no se cerraron del todo, haciéndote creer que eres mala persona, haciéndote sombra y sin dejarte ver la luz que realmente una desprende. Está siendo muy duro, aunque como os digo, son altibajos, como una montaña rusa.

Ayer me depilé las piernas por fin, ¡30 días después de operarme! Me hice algunas fotos de antes y después, y parece que eso ha ayudado a mi ego y a mi estado de animo a estar mejor, y es cierto que como muchas amigas me han dicho, narrando conversaciones que en otras ocasiones les he dicho yo a ellas «que somos lo que atraemos» y si pensamos que somos una amargadas solitarias, eso es lo que atraeremos, y si pensamos que somos una estrella brillante en la tierra, así es como nos verán.

Así que a seguir brillando, a tener paciencia y a seguir mimándonos por fuera y por dentro, sobre todo por dentro. (¡Qué bonito ma’queao!) Qué tengo mucho que aprender aun, y muchas chicas a las que ayudar, narrar mi experiencia es mi cometido, y voy de camino a una vida nueva sin dolor! Eso ya es motivo suficiente, aunque a veces nuestra mente nos quiera boicotear y ponernos a prueba.

Y con esto me despido, os dejo enlaces a las historias de instagram donde cuento en primera persona amado de diario lo que he ido sintiendo con imágenes de la evolución de las piernas.

¡Hasta la próxima!

             

 

 

 

Sígueme en:
error

3 Comentarios

  • Lourdes

    Hola. Muchas gracias por tu blog, felicitarte por todo lo que has logrado y lograrás. Tengo lipedema desde aproximadamente los 15 años esto ha condicionado mi vida en todos los sentidos por lo que te entiendo perfectamente. Mido 1,57 y peso 58 kilos pues vivo siempre a dieta rigurosa, podrias pensar que soy delgada, pero no, mi tronco es delgado, pero mis piernas no lo son, de rodilla para arriba tienen un pase pero de rodilla al tobillo son enormes, desproporcionadas, con bultos, sin tobillos. No sé cuántos años llevo sin usar vestido o falda, toda mi vida en pantalones que además me cuesta encontrar pues ahora con la moda de los pitillos… No me gusta decirlo pero mi vida ha sido un infierno pues me he dejado vencer por el lipedema, ahora veo una luz lejana en la posibilidad de operarme, al vivir en Sevilla en la clínica que tú indicas que opera el lipedema. Me da mucho miedo el postoperatorio, muchísimo. Podrías indicarme tu altura para hacerme una idea de la proporcion, te veo en fotos y me encantas como eres, pero no sé tu altura y me confunde. Espero que sigas tan bonita por dentro y tan preciosa por fuera, eres un ejemplo para mí, una inspiracion. Mucho ánimo y fuerza para llegar hasta el final y ver recompensado todo tu esfurrzo.

    • Montse SR

      Hola Lourdes, gracias por tus bonitas palabras!
      Mido 167 y actualmente peso 97

      Cada cuerpo es un mundo, es difícil este tipo de intervenciones y no te mentiré, el postoperatorio es muy duro. Aún así compensa el pensar en el futuro y saber que tu vida a cambiar a mejor y que podrás hacer muchísimas cosas que no pudiste hacer a causa del lipedema.

      Mucha suerte bonita!!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RSS
Follow by Email
Facebook
Facebook
Instagram